*Alto costo de la tecnología y dependes de la reposición permanente de tarjetas
*No hay certeza de quién está en posesión de la tarjeta, fácilmente se puede perder o clonar
*La proximidad de los lectores causa interferencia, además necesitan mantenimiento
* El tag puede ser leído por otros lectores RFID
*Se necesita acceso físico a las instalaciones para otorgar o revocar accesos